Seguidores

domingo, 28 de marzo de 2010

"CUANDO UN AMIGO SE VA"

"Cuando un amigo seva / queda un espacio vacío / y no lo puede llenar / la llegada de otro amigo"
(Alberto Cortéz)

Queremos compartir esta hermosa nota del periodista Juan Bedoian dedicada a nuestro amigo y hermano "Mingo" Podestá.

Mingo
Juan Bedoian.

Ahora que Mingo ha cometido la equivocación de morirse, La Paz, Entre Ríos, está igual de bella pero ya no es la misma. La reciente partida de Mingo (Domingo Podestá, 66, trabajador incansable en el turismo y el periodismo locales) confirma más que nunca que los destinos no son sólo lugares sino también personas. Quizá exagero, pero me he acostumbrado a asociar personajes -famosos o no- con cada destino visitado. Si Marruecos es una brillante guía de turismo, si Piaff es París, para mí La Paz está inseparablemente asociada a la figura de Mingo.
He ido innumerables veces a La Paz y siempre me han fascinado los rumores del río, el grito del color en los atardeceres, la amabilidad de su gente. Mingo era la encarnación viva de esto último y una de las personas que más hizo, en los últimos años, para que ese pueblo fuera conocido en el ancho mundo. La generosidad y la bondad, que son valores no muy frecuentes en un mundo ferozmente competitivo, eran naturales en él y formaban parte del paisaje entrañable de esa región.
La pared de árboles de los arroyos cercanos, el vuelo de los pájaros, las islas del último atardecer, un dorado a la parrilla que despierta espíritus dormidos. La Paz es eso pero mucho más. Todas esas cosas están asociadas a personas: los versos que sigue recitando mientras surca el agua Víctor Flores, el guía de pesca jamás visto, y también los chistes que con admirable gracia nos contaba Mingo en tierra, con ese tipo de risa que lo reconcilia a uno con la vida.
Tengo para mí que el factor humano puede exaltar o arruinarte un paisaje, un destino. Mingo lo encendía con su forma de ser y porque él mismo tenía dentro suyo esa luz interior que distingue a ciertas personas que han comprendido para siempre que es más estimulante la discusión sobre lo que se sabe y no sobre lo que se posee.
La Paz sigue siendo tan bella como siempre, pero esa luz humana se apagó. Es bueno recordar hoy que su gente le deberá para siempre a Mingo haber difundido esa belleza y haber sido lo que fue.

No hay comentarios:

Publicar un comentario