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jueves, 31 de marzo de 2011

MALVINAS... LA HERMANITA PERDIDA


Dejó sus sueños y su tristeza guardados en un rinconcito allá en el Sur.
Una delgada soledad lo abraza en este amanecer de acero
tan parecido a aquél, el de Malvinas, allá en el 82…
llovizna en su ciudad como ayer en Malvinas,
está triste, su corazón tiembla de frío….
como ayer en Malvinas.
Si, como ayer… como casi todas las noches
un tierno resplandor marino se prende en sus ojos,
una inquieta melancolía le calcina el alma,
sus lágrimas cobijan el suelo…
Y los ve venir como ayer allá en Malvinas
como perros rabiosos a quitarle la vida, mas como ayer, no lo verán llorar
y no se la llevarán de arriba
Y otra vez está allí,
el silencio no deja escuchar el ruido de los muertos,
sus amigos que caen… allí entre las zanjas,
las nubes desgranan gotas como cuentas de un Rosario
por cada compañero caído…
Busca en su memoria el nombre de cada uno de esos compañeros
y entonces los ve… allí están… enarbolando en Malvinas
una bandera celeste y blanca…
Y piensa en aquellos que volvieron y no aguantaron el olvido y el dolor
y decidieron partir a reencontrarse con aquellos
que cayeron en el sur
Pero él no quiere morir otra vez,
tiene miedo de llegar al cielo y caerse…
Malvinas… el ruido y el silencio, Malvinas… la guerra y la muerte…
Una triste soledad lo abraza en esta fría mañana de abril…

domingo, 27 de marzo de 2011

TANGOS EN VIVO EN LA CASA DE LA CULTURA

HOY, 27 DE MARZO A LAS 21 HORAS, GRAN RECITAL DE TANGOS POR EL CANTANTE DE BUENOS AIRES: ALFREDO PITTIS, NO TE LO PIERDAS... ENTRADA LIBRE Y GRATUITA.
EN "CASA DE LA CULTURA - ITALIA 1043 - LA PAZ


sábado, 26 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"JUANCHO KEROSENE"


"Juancho Kerosene", se llamaba Juan Pedro Ibañez, vendia kerosene, a mediados de los años 50, hasta mediados de los años 60. Recordemos que en esa época las cocinas y los faroles eran a kerosene, por lo tanto recorria diaramente toda la ciudad, inclusiv ...e el ejido vendiendo este elemento indispensable.

Era conocido por ese sobrenombre, pero tambien porque le gustaba mucho bailar, incansable en los bailes de Comercio, sobre todo cuando venia Gasparin en sus primeras épocas.

Hoy ya fallecido hace un par de años en la ciudad de Buenos Aires, donde queda su famila, su señora y sus hijos.

Yo podría haber sido uno de los gurises de la foto; allí están mis primos "Beto y Ricardo" y otro gurisito del barrio.


A veces, sólo a veces, cuando me invaden los recuerdos,
siento que sería necesario, más aún, indispensable,
resucitar aquellos potreros de la siesta
o los barriletes de luces y colores para derrotar la rutina y el olvido…
A veces, sólo a veces, cuando me invade la nostalgia,
vuelvo a pensar en la magia de mi barrio – niño,
con la aventura de treparnos
al ubajay que nos daba sus maduros y agrios frutos,
allí nomas, en la entrada de la Usina vieja,
mi barrio - niño, con las barrancas tan cerca… con la canchita del “Cicles”
y el encantamiento de las calles de tierra.
Las siestas y las tardes nos pertenecían,
claro… a veces nuestra madre nos llamaba
y el duende de la infancia que jugaba con nosotros
dejaba escapar un rezongo porque tenía que esperar un rato…
La madre… sin gritos, pero con firmeza llamaba:
-chicos… se viene la tardecita, se termina el kerosene…
busquen las damajuanas y a lo de Doña Manuela…-
Y, con una luz de pena en los ojitos
sabiéndonos vencidos, igual le decíamos:
-Ma… pero si ya va a pasar “Juancho Kerosene…”
-No… hoy no pasa… vamos… a lo de doña Manuela-
Y entonces, cargando dos damajuanas,
partíamos con mi hermano hacia el borde de las barrancas;
allí donde calle 9 de julio empezaba, muy cerca del río,
allí, doña Manuela nos recibía con su eterna sonrisa y su santa paciencia.
-Qué lástima que hoy no pase el “Juancho Kerosene, comentábamos.
No solamente porque nos ahorraba la caminata
sino porque el “Juancho” con su carro mágico
era una de las atracciones imperdibles los días que pasaba…
Los gurises, con el alma llena de gorriones libres,
salíamos a su encuentro… su caballo blanco, imponente…
su carruaje… el tanque… el “Juancho” con su pinta,
parecía como escapado de algunas de las películas
que pasaban “Los Faliveni” en el Cine Mayo…
y los gurises corríamos a su lado, floreciendo en risas,
el olor a kerosene, se mezclaba con el perfume
de las enredaderas florecidas… y de las naranjas maduras de don Contardi…
-Dale “Juancho”… llévanos hasta la esquina…
dale “Juancho Kerosene”… un vueltita… nada más…

Hoy, con algunos otoños en el alma,
pero con la primavera azul de mil recuerdos,
recupero tu imagen y tu oficio
y aquel duende-niño me ha devuelto,
al “gurí” que corría tras tu mágico carruaje
y con él, el sabor dulce de la nostalgia
que nos ayuda a reencontrarnos con el tiempo bendito de la infancia.

-Gurises… ahí viene el “Juancho Kerosene”… vamos…
El llamado de la madre para algún mandado…
o la presencia del “Juancho” y su mágico carruaje en la calle,
eran las únicas cosas que podían interrumpir
nuestras tardes de baldío y cielo…

viernes, 25 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"DON RAMÓN"


No me lloren,
por favor no quiero sus lágrimas,
ni siquiera vale la pena la angustia contenida.
Hoy anduve con mis pasos cansados,
me encontré con los ojos de la calle,
con las palomas del guinche del puerto,
con los gurises
pintando un cielo de mojarreros en el muelle bajo,
y en cada uno de esos seres y esas cosas
sentí la pena que dejaban al viento
por el amigo muerto…
Cada pedazo de asfalto… cada baldosa… cada árbol…
buscaban mi presencia.
y al marinero parado en la esquina
cada ruido, casi imperceptible,
le recordaba a mi bastón golpeando el suelo.
Alguna vez quise contarles
que magia tenía el andar por las calles,
el llegar a un zaguán con la mano tendida
y sentir la clemencia de un pedazo de pan.
Hoy mis ojos cansados de ocultar tantas sombras
descubrieron la luz que a veces encontraban
cuando aquellos gurises en ronda me cercaban…
-juguemos Don Ramón… que la tarde se acaba-
Por eso no me lloren, ¡a enjugar esas lágrimas!,
la muerte se ha llevado esa angustia de siglos
y una mano muy tibia, quizás la que esperaba,
ha llegado muy tibia y se ha posado en mi alma.

...

Y a pesar de estas palabras que dejó en su legado
hay un llanto en la costa y el sol se ha recostado...
por el cielo cabalgan las palomas del puerto…
y hay un grito de angustia por el amigo muerto.

jueves, 24 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"EL PORTEÑO"


A veces, resucito aquellos días
y la oscuridad de los olvidos, y los apuros de la rutina diaria,
se hacen a un lado por un instante
y recupero esos momentos de la dulce infancia,
de viento y barrilete, de trompos y bolitas,
de tas y pisingallo… de azucena y río…
La madre que desde la puerta de la vieja cocina
y aún con el delantal puesto nos mandaba a dormir la siesta…
-Si má… vamos a dormir en los catres
aquí, bajo la sombra fresca de los paraísos-
Y cuando aquella mansa carcelera se dormía,
empeñándonos en no hacer ruido,
en imaginarios caballos de sueños y travesuras
cabalgábamos hacia las blancas barrancas.
Y entonces la magia de la siesta era nuestra,
no importaban las espinas del camino,
ni el sol clavando su puñal de fuego en las espaldas,
ni el rezongo y el castigo de la madre buena al volver a casa.
Y siempre, cada siesta, al llegar a la cuesta de la antigua bajada,
estaba él, sentado a la sombra del añoso ombú,
con sus ojos vidriosos y su sonrisa lastimada…
Era aún joven, pero al mirar su rostro,
parecía que los años se le habían acumulado de golpe,
y aunque era verano… presentíamos un otoño en su alma.
Algunos lo llamaban: “Milonguita”… para nosotros era: “El Porteño”
Al vernos llegar se paraba… recuperaba la sonrisa,
se le iluminaban los ojos y nos decía:
-Gurises, cuidado con la “solapa”, que se come a los niños que atrapa-
y se reía a carcajadas…
Entonces, nosotros deteníamos la marcha y le decíamos:
-dale “Milonguita” cantanos un tango-; y él, entonces,
abría los brazos y entre un coro de chicharras siesteras
nos decía: “Es la última copa de mi vida…”,
entonces se callaba y riéndose a carcajadas acotaba:
-bueno gurises, de mi vida no, de esta tarde…”;
-Chau “Milonguita” nos vamos al río… cuídate…”
Y allí quedaba, con los brazos abiertos, con sus penitas guardadas,
pero con una gotita de ternura en sus ojos enrojecidos…
Corriendo, buscábamos la senda mezclados con los duendes de la siesta…
Mientras bajábamos… escuchábamos su voz:
-Gurises, cuidado con la “solapa” que se come a los niños que atrapa…”,
y su carcajada nos acompañaba hasta llegar a la mansa orilla
donde el agua del viejo río besaba nuestros cansados piecitos.

PERSONAJES DEL PAGO

"EL LOCO OSUNA"


Quizás, perdió sus sueños en algún recodo de la angustia.
Buscó una mirada en algún momento
pero aquellos ojos miraron el suelo,
quizás, tendió una mano esperando otra
y la volvió a recoger… sola… muy sola…
y entonces quizás, ¡ojo!, solo estoy imaginando,
su vida ya no fue suya… ni de nadie…
pasó a ser el “loco de calle”,
el que andaba los caminos confundiendo las horas,
aquél a quien un día le alcancé una moneda,
pero con el que nunca me animé
a compartir su pena…

Pantalón a media asta y alpargatas embarradas,
la espalda doblada y el pelo enmarañado
a veces te miraba, desvariando frases,
yo buscaba en sus ojos, algún sueño olvidado.

El “loco de la calle”, le decía la gente,
y muchos no entendían ese andar por la vida,
repitiendo las horas, repitiendo los días
con su bolsa de penas arrastrando una herida.

Acariciaba un perro, saludaba a las plantas,
corría tras las hojas que el viento se llevaba,
y una noche en verano, muy cerquita del río
le escuché que la luna sus cuitas le contaba.

Caminaba despacio total nunca llegaba
bailaba en las esquinas, a veces zapateaba,
se reían los niños con aquellas locuras,
y los ojos del “loco” también se iluminaban.

Un día no lo vi,… y me faltaba “el loco”,
me di cuenta ese día que lloraba la aurora,
lo extrañaba la calle, lo niños no reían,
porque faltaba “el loco”, el del reloj sin horas.




martes, 22 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"LA CHACHIRA"


Al mirar tu foto
he regresado muchos años (no quiero decir cuántos)
hacia atrás en mi vida.
y entonces, por esa magia que tienen los recuerdos
te he reencontrado…

Para que voy a mentirte,
yo te miraba de lejos y ya tenía miedo,
me mirabas con esos ojos brillosos
que atravesaban mi alma de niño
y mi corazoncito temblaba,
ni hablar si me mostrabas tus dientes,
ahí sí que agachaba la cabeza
y me alejaba…

Ahora, cuando el tiempo ha pasado
y los años se han agolpado en mi alma,
me gustaría encontrarte
en una calle cualquiera, o en esas tarde en la Curtiembre
y preguntarte:
¿Qué cruel soledad, qué sueños incumplidos,
te llevaron a caminar las calles,
mal vestida, solitaria, triste,
cargando una historia que a nadie contaste.

Recuerdo una tarde.
Te encontré en la puerta de casa.
Tus ojos ese día no tenían la fiereza de siempre, en mi alma de niño
supe que la tuya cargaba alguna pena,
recuerdo que te acerqué una taza de leche tibia, una galleta,
y descubrí en tus ojos,
el mismo brillo que a veces encontraba en mi madre.

Mira como son las cosas,
después de casi medio siglo, una simple foto
me ha hecho recordarte…
y te estoy viendo, como ayer… cuando me asustabas,
lo que son las vueltas de la vida…
hoy me arrimaría… quizás te tomaría la mano y te diría:
cuéntame de tus sueños caídos, de tus penas,
de tus esperanzas rotas… vieja “Chachira”.

PERSONAJES DEL PAGO

"14" PROVINCIAS


Entre las primeras luces de una mañana otoñal,
El viejo palanquero, trepando la barranca
caminó hacia al pueblo blanco e iluminado…

Miró al cruzar el manto verde de sauces
que cual cabellos sueltos al viento
protegían su casa y… jugaban con la mañana.

Había acomodado la palanca en su hombro
y aunque estaba acostumbrado
hoy parecía pesarle más que nunca…

Claro, los años, se le habían venido encima,
le costaba repechar la “Bajada”…
sabía además que el cigarro ayudaba a su cansancio.

MIentras subía lentamente desde un ranchito alado
que parecía estar prendido con hilos de la barranca ,
escuchó la radio del pueblo…

Se detuvo… dejó la palanca en el suelo…
y atentamente escuchó aquél chamamé.
no lo nombraba… pero sabía que era para él…

“A vos palanquero viejo de la Bajada de La Cruz,
en la noche del olvido, mi canto será tu luz;
con cinco palos de sauces le vas peleando al progreso
aunque la ganancia es poca, a vos te sobra con eso…
por eso quiero cantarte, a vos palanquero viejo
que a tu grito ¡pescadooooo!, lo irá apagando al progreso"…

Y cuentan que una mañana cuando todos dormían
vino el niño costero que habitaba su corazón sencillo,
lo ayudó a cargar su última palanca, y se fue…
el palanquero de las madrugadas partía hacia el alba de la eternidad…


domingo, 20 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"MATÍAS... DE FELICIANO"


Crucé la plaza, y al llegar a Moreno y San Martín lo vi,
allí estaba, ¿cuántos años tendrá?, me pregunté en silencio…
y entonces recordé la canción:
“Tantas veces me mataron… tantas desaparecí…”
porque es así,
siempre reaparece y su figura ya es parte del paisaje del pueblo.

Su andar y su voz inconfundibles,
su saco dos talles menos, tres cuarto, su pantalón,
una bolsita en sus manos, y ese eterno pedido:
“un poquito de yerba y de azúcar… y unas monedas”.
Y uno no sabe a quién le está pidiendo
porque una cuadra antes de llegar a una casa
ya se escucha su pregón, y la “doña” ya sabe…
Matías de Feliciano.

En mis recuerdos de niño-joven
está Matías recorriendo las calles de La Paz;
y hoy, cuando ha corrido mucho el río,
cuando llevo vivida más de la mitad de mi vida,
sigue como ayer recorriendo las calles de mi ciudad…
Matías de Feliciano.

De niño le teníamos miedo,
en realidad le teníamos miedo porque lo hacíamos enojar,
reparábamos su forma de hablar y de caminar,
repetíamos sus frases y entonces…
nos corría unos metros y al darse cuenta que no podía alcanzarnos
nos echaba un “rezo” que incluía hasta nuestros tatarabuelos…

Hoy… cuando al ver estas fotos
me invade una antigua y dulce nostalgia,
pienso y me pregunto: ¿qué misterios encerrará su alma?…
¿Tendrá familia?… ¿amigos?…
¿Será que sus huesos descansan adonde lo encuentra la noche
o tendrá un lugar para olvidar las penas?
En este personaje compartido entre La Paz y Feliciano
se juntan infinitos misterios… e infinitas preguntas sin respuestas…

“Tantas veces lo mataron”
-como dice la canción-,
pero siempre está volviendo…
inconfundible su voz;
su saco dos talles menos,
tres cuarto su pantalón,
pidiendo yerba y azúcar
él va tendiendo su mano,
señores… se los presento:
“Matías… de Feliciano”.

PERSONAJES DEL PAGO

"DOÑA MARÍA... LA DIABLA"


Llegabas a tu casa con una puerta sin llave,
sentías el perfume que olía a rosas secas,
otro día en las calles arrastrando las penas,
otra vez en tu alma, galopaba la tristeza.

Y adentro de tu casa, silencio sin sorpresas,
tu vida en la rutina no tenía respuestas,
un florero vacío descansa allí en la mesa
y entonces preguntabas, ¿qué hago en esta pieza?

Tu vida está en la calle y a veces te preguntas
¿Será que el día que falte mi andar en las veredas,
y deambule mi sombra vagando en esas calles?
¿Será que alguien se apiade y le alivie las penas?

Los niños muchas veces, y casi sin pensarlo,
hacemos cosas malas y a mucha gente, daña,
y aunque nunca lo sepas hoy quiero redimirme
y pedirte disculpas, yo te he gritado: ¡Diabla!

PERSONAJES DEL PAGO

"ELOY... EL DEL CEMENTERIO"


Yo recuerdo que mi padre
de vez en cuando contaba,
de aquél joven, casi niño
que entre las cruces andaba;
por intrincados senderos
con su carga de misterios,
entre las tumbas estaba
Eloy, el del Cementerio.

A veces cuando llegaba
algún cortejo doliente,
se escondía entre las sombras,
se alejaba de la gente,
más si alguien lo veía
saludaba desde lejos,
y florecía en sonrisas
Eloy, el del Cementerio.

Tardes de siesta y solapa,
el río, nuestro destino,
derecho a la Cruz Mayor
para acortar el camino;
y al volver de nochecita
en nuestros labios un ruego:
-Virgencita, que no salga-
Eloy, el del Cementerio.

Han pasado tantos años,
tantos recuerdos guardados,
y hoy al mirar esta foto
volví caminos andados,
de siestas y mojarreros,
de duendes y de misterios,
de aquel que andaba entre tumbas,
Eloy, el del Cementerio

PERSONAJES DEL PAGO

EL "CUERVO" BENITEZ


Allí, en un rincón de la pieza,
alargando la noche de los pocos amigos, que lo despedían
estaba su legado:
una escalera blanca salpicada de colores,
un balde, dos pinceles y una brocha…
sobre un viejo sillón de mimbre
un pantalón y una camisa
que en algún tiempo habían sido de color marrón claro.

Fue en Junio… y lloviznaba…
Le pidió al verdulero de la esquina una manzana,
-ando amanecido, perdón –dijo-
caminó unos pocos metros y se sentó en el zaguán

Al poco tiempo, unos niños que pasaban comentaron:
-allí hay señor caído- corrimos, y allí estaba el “Cuervo”,
sus ojos ya no veían, su mano,
la que tantas veces empuñó los mágicos pinceles
estaba caída hacia un costado,
muchas veces lo había visto así en “El Chamaquito”
claro, que en esas noches estaba dormido… ahora estaba muerto.

Recordé aquellos largos encuentros en ese bar,
yo visitaba a mi novia (una de las hijas del dueño),
me veía y me decía: -Martinez, venga y charlemos-;
en realidad, hablaba él… yo lo escuchaba.
Me hablaba lento, pausado, me contaba de su vida,
a veces se quedaba un largo rato en silencio
mirando la copa de vino.
A veces, se levantaba de golpe, salía a la calle
y en la mitad de la cuadra se ponía a dirigir el tránsito.
Siempre tenía un piropo dulce y respetuoso
para las damas que pasaban…

Aquí está tu escalera… y tus pinceles…
no sé qué hacer con ellos…
Al lado se ha posado una calandria nostalgiosa
y me ha dejado un halito de afecto
para entibiar mis junios de tristeza
y los domingos de lluvia…

Sabes… te hice una canción… para que quedes…

“Así andaba Don Benítez cada día
encontrándole un color a la esperanza
prolongaban los pinceles de sus manos
y anidaban los colores en su alma".

PERSONAJES DEL PAGO

LUCAS Y LA "TICA"


"Los vi caminar las calles
 siempre a espaldas de la gente
en un zaguán recostaban
la desdicha acumulada;
el "Lucas" siempre adelante
 de la mano la tiraba,
balbuceando unas palabras,
 la "Tica" le rezongaba.
Es una estampa guardada
en mis retinas de niño,
el niño que se asustaba
si el bastón lo señalaba.
Hoy queda tan solo el "Lucas",
estampa viva del pueblo,
pero esta foto me trajo
a la "Tica" en el recuerdo.
El "Lucas" ha retrasado
un poquito su partida,
pero una calle de estrellas
los ha de juntar un día..."

sábado, 12 de marzo de 2011

"DE ALAS Y TRINOS EN LARROQUE"

Dos hermosas y emotivas jornadas viví en Larroque, hermosa localidad entrerriana. Integrando el "Vagón Cultural" del Proyecto Identidad Entrerriana, estuve los días10 y 11 brindando charlas a los niños y jóvenes de escuelas de esa localidad.
Jornadas inolvidables, cientos de niños se dieron cita en el hermoso salón cultural que tiene la Municipalidad de Larroque y disfrutaron de este trabajo sobre aves argentinas.
El recibimiento de la gente de Cultura de Larroque fue sensacional, me hicieron sentir como en mi propia casa.
A Mónica Gayosa, Secretaria de Cultura, Turismo y Deporte de Larroque, a Analía, a las chicas encargadas del salón y del museo, muchas gracias; también mi reconocimiento para Alfredo Ibarrola, Ceci y demas integrantes del vagón.
Con una secuencia de fotos les digo "hasta la próxima" y gracias...

miércoles, 9 de marzo de 2011

EL FACEBOOK DE CULTURA: "El rincón de la nostalgia"

TERCERA ENTREGA:


Como arisco abrojito de los campos
a la bici de "José" el sol se ha subido,
hilachitas de sueños... va dejando.

Cual agreste florcita de algún cardo,
hoy lo he visto a la vera del camino,
sus penitas... José, va deshojando.


El “Loco” José

PERSONAJES

Cultura La Paz:
Agrego hoy con mucha alegría esta foto que me envió al muro María Laura, “José”, otro de los personajes entrañables que tuvo La Paz. Todos le decían "El loco José". Era tan pintoresco verlo con su “bici” de tres ruedas y la radio pegada al oído. Aún recuerdo su alegría cuando lo filmé recorriendo las calles de la ciudad; no sé si un actor lo hubiera hecho mejor.

El recuerdo en la poesía y la foto (Gracias por la foto María Laura)

Ya vienes cual bandera con jirones
hermoso personaje de mi pago,
tu bici con un cielo ilusiones
es parte del paisaje iluminado.

Se refresca tu sombra sobre el río
y un ceibo con sus ramas florecidas,
sintiendo compasión de tu destino
anima con colores la subida.

Como arisco abrojito de los campos
a la bici de "José" el sol se ha subido,
hilachitas de sueños... va dejando.

Cual agreste florcita de algún cardo,
hoy lo he visto a la vera del camino,
sus penitas... José, va deshojando.

Carlos Florentín:
¡Qué jugador José!...

Eduardo José Viggiano:
Che, ¿o yo entiendo mal, o esa foto es en plena inundación?...

Silvia Beatriz Saad:
¡Qué personaje fantástico!…

Fernando Daniel Báez:
¡Qué buena foto! Otro personaje que no podía faltar en esta invalorable galería de personajes paceños de los últimos tiempos. Quién no se acuerda del " Loco José " como lo llamábamos. ¿Alguien sabe que fue de su vida?

Carlos Florentín:
José… con su radio, creo que murió atropellado en la ruta, es lo que me habían comentado, no quiero mentir...

Juan Eduardo:
Eso también tengo como fin de él. Si... me acuerdo las siestas en La Paz cuando se tiraba a dormir en el medio de la calle, en la esquina del Kiosco Noel, o si no ponía la radio en el piso y bailaba alrededor, los autos ya ni bocina le tocaban, ya sabían y lo esquivaban despacito, jajá ¡personaje!

Eduardo Martín Romero:
Siempre iba a L. T. 40 al programa de Narciso Cena en la mañana a cebarle mate, un día quería cambiarle la yerba con yerba de la basura que según él estaba más nueva que la tenía el mate de Narciso.

María Laura Gómez:
Quiero contarles que a ésta foto me la facilito Yoyi Geminiani, muy linda foto.

Cultura La Paz:
Les dejo una anécdota: unos días después de haber pasado el video de José por el entonces Canal 2, paso por la policía y un agente me dice: -Chino, en que lío nos metiste-; me acerqué y le pregunté a que se refería, y me dijo: -pasó José en su bicicleta y le dijimos "José, te vimos en la tele, estuviste fantástico. Al día siguiente empezó a dar vueltas y vueltas en la puerta de la policía, los autos tuvieron que parar y él decía riéndose: -ahora soy famoso y no me pueden hacer nada-. José, todo un personaje de nuestra amada La Paz.

Cultura La Paz :
Otra de José: después de filmarlo, cada vez que me veía se acercaba y me saludaba muy amablemente. Una tarde iba en moto para el lado del Arco, y cuando giro en la rotonda (donde estaba Ángelo Paolo) había una cola de varios vehículos. Enseguida pensé en un accidente, pasé con la moto por el costado y cuando llegué a la esquina del kiosco, lo vi a José acostado en medio de la calle y con el oído pegado al asfalto, no se quería levantar. Me acerqué y le pregunté qué estaba haciendo, si se sentía mal; me dijo: -no “Chino”, estoy escuchando porque se viene un terremoto. Los que estábamos allí nos reímos; le dije: -José, si viene un terremoto mejor que estemos en el hospital- me miró, se levantó y se fue rumbo al hospital. Los automovilistas... respiraron aliviados.

Lese Carritos Arlotti:
Recuerdo esa anécdota, yo tengo la mía pero prefiero guardarla.

Alcides Zamateo:
Es cierto ese día ¡yo estuve ahí!

Juan E. Trachitti:
Con José tengo tantas historias, todas ellas tan memorables, un gran ser humano, para los que lo conocíamos y éramos amigos, por que el decidió que yo fuera su amigo, aun hoy extraño su saludo, que era: “Hola amigo Juancito”; también fue un gran dolor y tristeza su enfermedad y su partida... José, Dios, seguramente lo debe tener junto a él para que le alegre los días con esa locura genial que tenia.

Juan E. Trachitti:
Una genial de José, cuando llovía usaba de pista de patinaje la vereda del Banco Nación, se daba tantos porrazos que no sé como quedaba, lo que recuerdo que al otro día, seguro no lo veía, imagino que le debe haber dolido todo.

Juan E. Trachitti:
No se olviden que era el eterno acompañante en el camión de Héctor Frette.

Nívea Classen:
Yo tengo una anécdota: primeros tiempos de la Escuela Técnica en su edificio actual (año 1996). Estábamos tomando exámenes con otras dos colegas, y José se metió al aula, se paró enfrente de mí, que estaba entre las otras dos y me dijo: ¡pero qué hermosa es usted! Nunca había recibido un piropo de esa manera.

Nívea Classen:
Para Edi, sí, es una gran inundación, yo tengo unas fotos parecidas pero sin José.

Juan E. Trachitti:
Carlos, no falleció en un accidente, estaba en sus últimos días internado en Santa Elena, y allí murió de cáncer, fue muy doloroso lo que pasó el Loco José; estaba internado en la Clínica Psiquiátrica de Federal cuando le diagnosticaron un tumor maligno, la misma clínica de donde se fugó (y que en la fuga murió) el popular “Cachete”, otro personaje de La Paz, no sé si lo recuerdan...

Cacho Cabrera:
El “Loco” José, hermoso personaje. Una tarde le robé la “bici” en la plaza para dar una vueltita, jajá, casi me mató. No sé cómo podía andar él con una mano y con la otra llevar la radio pegada al oído... Me acuerdo cuando Pedro Berón le regaló unas botas de cuero largas y andaba en pleno verano, 40º a la siesta con sus botas y su radio, chocho de la vida; ahí te das cuenta que no hace falta tener todo en la vida para ser feliz, solo hay que estar un poco loco...

Cacho Cabrera:
Si Juan es cierto, “Cachete” murió en un descampado tratando de escapar de la clínica, jugábamos al básquet en Unión, y trabajaba en el taller de mis tíos en una época....

Ariel Zárate:
José querido… a veces se quedaba mirado como jugábamos al futbol mientras el escuchaba radio… un genio y que hermoso habrá sido su mundo imaginario, siempre recuerdo su gran sonrisa...

Pablo Silvetti:
Que recuerdos... se me habían borrado… por un rato volví a mi niñez… Cultura La Paz… los quiero.

Ariel Zárate:
Coincido con Pablo desde Santa Fe se nos cae una lágrima, mil gracias...

Papucho Ziem:
¿Se acuerdan cuando le preguntaban la hora?, decía: “Coca Cola le da la hora”. ¿O cuando se sentaba en la esquina de la plaza a pegarle al cordón con la alpargata? “Cachete”, el loco “Nelo”, el espectacular árbitro de futbol “Manica”, con su “afuera de la cancha”, o “Yiyo”, como se lo conocía por como pedía cigarrillos, el loquito “Hop Hop” de La Milagrosa. ¡Cuántos bellos personajes… La Paz!

Gastón Liberatori:
A ver si se puede conseguir alguna foto del gran “Pitogué”, fue un personaje también de La Paz.

Juan E. Trachitti:
“Papucho”, eso era porque en L. T. 40 don Marcelino Bianchi era auspiciante de la hora, y teníamos un reloj que era un espejo con el logo de Coca Cola, además de darnos a los locutores una de las famosas familiar de vidrio, y de ahí tomó José la frase: “Coca Cola le da la hora”, en el estudio decíamos: “Es la hora… (decíamos la hora) y había que pasarla cada diez minutos...

Cultura La Paz:
José Antonio Csiesa de Santa Elena contó esta anécdota de José que me parece genial: “Yo vivía en Santa Elena entre 1983 – 1992, y me causa mucha alegría saber que no se olvidan del “Loco José”, a quien tuve la dicha de conocer durante esos años, y quiero aportar una anécdota risueña... En una oportunidad estaban bajando mercadería en mi negocio de calle Supremo Entrerriano 777 de Santa Elena y al bajar jabón Limol de 100 grs., una clienta que estaba presente pregunto si era buen jabón, y con toda naturalidad José le contestó: "Que no va a ser bueno que a mí me dura tres meses y eso que no solo me baño si no que lavo la ropa ajajaja”; esto nos causo una gracia muy grande ya que lo dijo muy convencido, con Héctor Frette nos miramos y comentamos que, o no se bañaba muy seguido o el jabón que le toco a él era muy duro para durar tres meses.

Adriana Cañete:
¡Grande José!… lo recuerdo vagamente llegar a mi casa todos los días a las 12 hs., no golpeaba las manos, sino la cuchara en el plato, como avisando que ya llegaba a buscar su vianda... jajaja... un gran personaje del barrio La Milagrosa.

Alejandro Monzón:
Jaaja… Un grande José… Me acuerdo cuando era chico que solíamos jugar al futbol con naranjas duras que quien sabe de donde las sacaba.

Elba López:
Hace 18 años que no vivo en mi hermosa cuidad de La Paz y me llenó de nostalgia ver estos hermosos personajes de mi ciudad y leer tantas bellas anécdotas…

Horacio Oscar Rodríguez:
Fue un ser que tenía mucho de fantasía en su forma de vivir, a su manera, pero quedó en el recuerdo de muchos paceños que lo vimos transitar y convivir de buena manera, y poder recordar anécdotas de su parte es realmente genial.

Fernando Darío Blanche:
Se olvidan de una anécdota de José: Cuando paraba el triciclo en la subida de la rotonda, tiraba la remera al piso y se ponía a repararlo.

Fernando Darío Blanche:
Otra anécdota que me contaron de José era cuando andaba con una remera peronista que decía Busti, pasó por el taller de mi tío “El Peligro", lo charlaron un rato a José y salió del taller con la remera llena de boletas radicales pegadas y cantando la marcha radical.

Romi Natural:
¡El loco José! Yo me acuerdo de chica lo veía en su súper bici.

Darío Cáceres:
Como no acordarme de José, siempre me acompañaba a la tarde en L. T. 40 cuando hacíamos con Juancho Díaz "La tarde e de los favoritos" que grande José.

Cultura La Paz:
Recuerdo una anécdota que me contó precisamente “Juancho Díaz”. Siempre le dedicaba algunos temas porque sabía que José era un fiel oyente. Una tarde Juan tenía que viajar y terminó antes el programa, al salir de la radio, al lado de la “renoleta”, lo esperaba José con cara de malo y le pateó la rueda del auto diciéndole” “Juancho, es una injusticia lo que haces, no podes terminar antes el programa, y ahora ¿qué escucho?”

¡NUESTRO BAILE DE CARNAVAL!

Estábamos seguros que iba a concurrir mucha gente, pero nunca nos imaginamos que nuestra plaza y nuestras calles iban a albergar a tantos paceños y turistas que disfrutaron de una verdadera fiesta; si, porque eso FUE nuestro BAILE DE CARNAVAL, UNA VERDADERA FIESTA POPULAR.
Los niños jugando con nieve y papel picado, las mascaritas dando un toque de color, los jóvenes bailando cumbia con "Miti y su Banda", aunque también se prendían a los otros ritmos, los de nuestra generación (50 y un poquito mas) disfrutamos con "Los Atomos" y "Dúo Décadas": Luis Oroño y Walter Canteros de Santa Elena, los más "viejitos", hasta tangos y milongas con "Lucho Cantisano y los amigos". Desde las 22:00 en punto y hasta las 03:30 todo fue una verdadera fiesta...
La frase que cada minuto me decían: "... que se repita".

Mi agradecimiento a "Joselo" nuestro Intendente, que nos apoya en todas nuestras ideas, a las chicas del Departamento Tránsito que estuvieron hasta que terminó cuidando todo, al Departamento "Servicios" que nos armó la infraestructura aunque era feriado; al sonido del "Grupo Pasión"... impecable...

Aquí algunas secuencias fotográficas...
 




domingo, 6 de marzo de 2011

EL FACEBOOK DE CULTURA: "El rincón de la nostalgia"

SEGUNDA ENTREGA:

Bajo un techo de estrellas y en sus penas recostado
duerme un sueño de rocío un hombre viejo y cansado,
ya se le va la vida… no lo puede evitar
pero al amanecer… saldrá a buscar su pan.

Viejo Silvano, ya descansarás y allá en el cielo
te de darán tu pan…

Don Silvano… Don Silvano…
apura un poco tus pasos
que tras te sigue la muerte
para llevarte en sus brazos…


Silvano…

PERSONAJES

Cultura La Paz:
Yo lo conocí en los últimos años de su vida... Con su bastón, su manta y los perros que lo seguían... Dicen que en sus años de mozo fue, un lindo musiquero que alegraba los bailes que tenía mi pueblo….

Cesar Trachitti:
¡Silvano Rodríguez!: Los que tenemos más de 40, cuando éramos chicos solíamos verlo por las calles de La Paz.

Viviana Hack:
Bueno, César, no era necesario aclarar la edad de los que recordamos a Silvano.... Yo también lo he visto y me llena de nostalgia esta foto.

Juan E. Trachitti:
Sin dudas un personaje de La Paz, como tantos otros.... Lo recuerdo a Silvano en la vereda donde era la distribuidora de Don “Pili” Márquez, frente al famoso Bar La Entrerriana, de donde era cliente, a veces estaba con la famosa “La Diabla”, ¿la recuerdan?

Viviana Hack:
Yo la he visto a la “Diabla” en Paraná hace unos años. Me gustaría recordarla por su nombre, no por el cruel apodo con el que la llamábamos...

Juan E. Trachitti:
A quien recuerdas haber visto, puede que sea la hija, quien mencioné, ya falleció hace muchos años.

Viviana Hack:
Bueno, "después de los 40", unos años pueden ser muchos. Era ella con un hombre no vidente. Lo que no recuerdo es hace cuánto...

Juan E. Trachitti:
Los sobrenombres no son crueles, nacen así del ingenio popular, así tenemos nombres tales como: “Manica”, “Yacaré”, la “Chachira”, la “Quica”, el “Lucas”, el “Pino”, la “Plata falsa”, el “ciego Valengo”, y así puedo poner miles de nombres que son históricos en nuestra ciudad y que estoy seguro que les agradaba, y lejos estaba de disgustarlos por que los reconocían con esos apodos.

Viviana Hack:
De acuerdo, Juan, pero no creo que a la "Diabla" le haya gustado que la llamaran así...

Juan E. Trachitti:
Bueno, yo que en ese aspecto tengo buena memoria, debo decirte que si, ella misma lo reconocía,
porque haciendo mención a su apodo, le decían así por que vendía números de la lotería, y te ofrecía el número diciendo que era la “Diabla” y daba suerte para que ganes con él.

Elsa Domínguez:
¡Uh! Cuántos recuerdos de estos personajes de mi ciudad, mi hermano había hecho una composición en la escuela sobre “La Diabla”, y la profe no la tomó como personaje.

El Lapaceño:
Si me permiten entrar en la conversación, "La Diabla" se llamaba María o "Maruca", -como le decíamos-, "Maruca La Diabla", en realidad "La Diabla" era su madre que se llamaba Edubiges, y su padre Don Stopello, gracias por permitirme recordar a mi también, les mando un abrazo a todos y en especial a Cultura.

Alejandra Zabala de Orpi:
Tengo una duda... ¿Este señor era al que llamábamos de chicos "El Yacaré"?

El Lapaceño:
No Alejandra, “Yacaré” era otro personaje, este era Silvano Rodríguez.

Alejandra Zabala de Orpi:
De la “Diabla” si me acuerdo, pero de Silvano Rodríguez ¡no! Se nota que el tiempo y la distancia borran algunos recuerdos. Gracias al Lapaceño.

Eduardo José Viggiano:
La “Diabla” era una viejita chiquita, la hija era una señora grandota, las dos vestían todas de negro. También estaba “Guasnai”, “Dos menos cuarto”, “Yacaré”... Muchos de ellos se juntaban en la esquina de casa en el bar de Zaffi, un almacenero que tenía un Ford T, a la vuelta de la cancha de Comercio.

Juan E. Trachitti:
“Yacaré”, pasó sus últimos años en el Hogar de Ancianos, y existen fotos de él muy lindas, incluso con su fiel compañera, la carretilla....

Eduardo José Viggiano:
Si. En el hogar de ancianos había varios de esos personajes en sus últimos años, alguno no querían quedarse porque preferían seguir viviendo al aire libre, pero allí se les daba de comer. Mi viejo fundó el hogar de ancianos, no sé si sigue estando allí, donde era el viejo hospital, en la bajada que va al balneario.

Juan E. Trachitti:
¿Se acuerdan de “Miquico”?

Juan E. Trachitti:
Hay un famoso dicho que aun se usa con “Miquico”.... ¿también lo recuerdan?

Eduardo José Viggiano:
Me suena el nombre. Me vino a la mente otro nombre, el de “Quijano”, uno que siempre andaba (creo que todavía anda) vestido de gaucho, y jugaba al futbol. Hace unos años lo vi, y trabajaba de canchero en Comercio.

Juan E. Trachitti:
Si, aun anda por la cancha de Comercio, es uno que juega a la pelota. Hace poco, Alejandro Rodríguez subió un reportaje que le hizo para el mundial, si puedo lo busco y te paso el link para que lo veas...

Mario Hugo Bianchi:
En la década del '80, siendo distribuidores de «Coca Cola», propusimos a la empresa embotelladora, hacer un calendario (almanaque) con las fotos de personajes paceños. Las imágenes había sido obtenidas o pertenecían (si mal no rememoro) a Clara Ruiz y Fotos Celmar. Para llevarlo a cabo se necesitaba un permiso especial de cada uno de los retratados y por ello, no pudo concretarse.

Delia Cosentino:
¿Cuántos recuerdos hermosos de esos personajes que nos llevan a nuestra época de niñez? ¿Se acuerdan de la “Tica” y “Lucas”?

Daniel Taborda:
Siiiii… como no acordarme de Don Silvano, todos los gurises antes de entrar a la escuela French lo peleaban y le decian cosas feas... algo que la sociedad ignora hasta que se convierte en un ícono de la ciudad y la nostalgia nos invade el corazon... Les pido que publiquen fotos de “Lucas y Quijano”.

Raquel Alaggia:
Juan, ¿y Matías?, aquel que andaba entre La Paz y Feliciano, siempre lo veía enojado por las cosas que la gente le gritaba. Sigan poniendo fotos, esta buenísimo… Saludos.

El Lapaceño:
“Quijano” se llama Jesús Rosales. Quien junto a su hermano llamado Rosa, fue la dupla a quien llamaban Perón-Quijano, como la fórmula presidencial, ¿recuerdan? Perón o sea Rosa Rosales ya falleció, hace unos años

María Soledad Abba:
¡Qué lindo… cuanta emoción! Yo hace unos años antes de emigrar fui un par de veces al hogar de ancianos y tuve la maravillosa posibilidad de conocer y poder compartir algunos momentos con "Yacaré”, y pensar que cuando era chica me moría de miedo... y verlo ahí tan frágil ¡no lo podía creer! me quedo con ese recuerdo, el de un viejito tomando mi mano. ¡Gracias por permitirme la emoción!

Julio Repetto:
Si... Fotos de “Quijano”, del único que me acuerdo hasta ahora, después de 22 años. ¿Guaznai? (no sé si está escrito bien).

Nívea Classen:
“Guaznai” le decíamos nosotros, él saludaba en inglés: “good night” quería decir. Acabo de leer todo lo que escribieron y tengo mucho para contestar: Alejandra Zabala tiene más o menos 12 o 13 años menos que yo, por eso no recuerda a don “Silvano” y sí a “Yacaré”. Voy a contarles una cosa que nos pasó cuando éramos chicos recién llegados a la ciudad: yo 4 años, mi hermano Hugo: 2, vino “Whisky” y lo secuestró porque era un gordito rubio tan lindo... ¡Qué susto! Menos mal que teníamos un hermano "grande", Milton de 8 años, que fue y se lo quitó de las manos. Pobre “Whisky”, muy lejos no iba a ir con el gordito pero nosotros nos asustamos tanto...

Alejandra Zabala de Orpi:
Si Nívea, recuerdo a “Yacaré” sentado cada día en la puerta de tu casa. Era un viejito bueno, no recuerdo haberle tenido miedo.

Claudio Javier Castelli:
El viejo “Silvano”, como no me voy a acordar, si lo tengo en la memoria durmiendo en la esquina de mi casa, en la calle San Martín y Larrea (creo que era la de la canchita de futbol), enmarañado de moscas y retazos, en una siesta, que se hizo muy larga, y atardeció sin conseguir lo que buscaba...

Pedro Guzmán Berón:
Para los que recuerdan a la “Diabla” su nombre era Eduviges Sánchez y su compañero de toda la vida era Antonio Stopello. Tenían una hija, y ese trío recorrió años La Paz, después la vi en Paraná a la hija algunas veces. Alguien se acuerda de “Jorge Negrete”... “Kulucu”… “José”… “Bernabé Hidalgo”… el más grande poeta paceño que vendía sus poemas para sobrevivir hechos sin cargo por el “Chino” Yanelli, además imitaba a Ariel Delgado de radio Colonia por unas monedas, “Tamalito”, siempre disfrazado de indio en los carnavales, la “Mareca”, el “Lobo” y la “Lobina”… vamos hagan memoria que estos personajes transitaron años las calles de La Paz.

Eduardo José Viggiano:
Che, cuanto dio que hablar esta foto. O somos muy melancólicos o nos estamos poniendo viejos... jajaja. Estuvo buena la idea del almanaque. Ofrezco el diseño sin cargo. Faltaría quien banque la impresión. El municipio podría jugarse con un sponsor en cada hoja. Con doce empresas se bancan dos mil ejemplares perfectamente. Y hacemos un calendario. Se le podría agregar alguna poesía. Poetas en La Paz hay a “patadas”.

Viviana Hack:
Y fuera del terruño también... Tengo un par de nostalgias para aportar, aunque se refieren principalmente al Cabayú Cuatiá, y a la ciudad en general.

Nívea Classen:
Entre tantos personajes nos estamos olvidando de “Manica”, que era mandadero en la Bola de Oro, y terminó sus días en el Hogar de Ancianos, En mi casa había una foto de un tal "Don Gabino" que pasaba por calle 3 de febrero, la voy a buscar, si es que existe todavía la subo.

Cultura La Paz:
“Manica”, también fue árbitro de fútbol, como era sordo, le preguntabas: ¿cuánto falta?; y te echaba pensando que lo habías insultado… Me pasó varias veces… ja..ja…

Diego Gómez:
Buenas, pido permiso para entrar en la conversación, solo para decir que soy un hijo de La Paz y apoyo la idea que se deje asentado todo lo que recuerdan en un libro. Tengo 25 años y de algunos de los que nombran me acuerdo y otros no, cuanto más los gurises que vienen. Saludos, esto está muy bueno.

Cacho Cabrera:
“Silvano” se sentaba en la ochava de Sáenz Peña y Belgrano, la esquina del doctor Bilbao, odontólogo, mientras nosotros jugábamos, (todos los del barrio) “Pipina” Bilbao incluida, a las carreras. “Silvano” siempre piropeaba a las mujeres con sus poemas. Celia Ortiz tiene una foto sentado en esa esquina, en blanco y negro por supuesto... Habría que hacer una galería de fotos de todos estos personajes de nuestro pueblo.

Susana Librera:
Recuerdo a “Guasnai”, se sentaba con otros en la esquina de mi casa Echague y Urquiza, mi vieja siempre les alcanzaba un plato de comida, siempre fueron muy respetuosos; y me acuerdo que mi hijo mayor (que hoy tiene 32 años), lo corrió cuando era chiquito a “Guasnai” y le mordió la cola, los demás festejaban la hazaña.

Diego Gómez:
Buena idea la del “Chino”, tengo una foto que me quedó de mis abuelos del antiguo quiosco del boulevard, hasta los planos tengo. ¿Donde la mando?

Horacio Martinez:
Diego, la podes traer alguna mañana de 7 1 12 a Cultura (Italia 1043), la escaneamos y te la devolvemos.

Susana Librera:
A otros personajes famosos de esa época se los nombraba en una canción que hacía referencia al casamiento de doña María “La Diabla”, y decía que “Caraballo” era el padrino la "Vinchuca" la madrina, etc. etc. ¿recuerdan eso?

Pedro Guzmán Berón:
“Chino”, la canción a la que hace referencia Susana me parece que era de “Mange” Casis y me suena a alguna velada del estudiante; voy a desempolvar fotos y te las mando, así Cultura puede hacer con el aporte de todos, el gran archivo que La Paz se merece.

Mauro Kennedy:
Lo mejor de todo es la colección de estos recuerdos que se deslizan nublados y dudosos, con incierta certeza pero profundo cariño. Allí están los personajes, los que todos conocimos, temidos y evitados, de repente añorados. Nostalgiosos, melancólicos, problemas comunes con el correr de los años. Lo que no se puede evitar es la sensación de pertenencia.

Maria Eva Gabini:
Si, personajes como “Yacaré”, “Silvano”, la “Diabla”, pintaron nuestra infancia de un colorido especial…

Sandra Crespo:
Que hermosos recuerdos. Alrededor del año 1973, en un baldío de calle Brown entre Italia y Urquiza, vivía la “Chachira”, una mujer grande que fumaba en pipa. Otro personaje, aunque más contemporáneo, fue el “Loco José” con su radio, ¿se acuerdan?

Maria Eva Gabini:
Si como acordarme de “José”, era un buen chico pero falleció hace algunos años, un poco loco pero quien no tiene algo de locura.

Liliana Inés Piacenza:
Me fascinan estas fotos, gracias por los recuerdos. Besos a todos los Paceños.

Willy Martinez:
De “Miquico” me acuerdo. Se llamaba Martín Zárate y trabajaba en el Cine Urquiza en la década del '60 y '70. Uno de sus hermanos era Pancho Zárate que también trabajaba en el cine. No me acuerdo del dicho que aludía a “Miquico”, según Trachitti.

Juan E. Trachitti:
Ok, te cuento: “Miquico” tenía una joroba, por lo que su cuerpo no podía estar erguido, así que siempre que pedía una propina o una ayudita decía: “ni bien me enderece te lo devuelvo...” (Jamás sucedería porque era jorobado)

Claudio Javier Castelli:
Me acuerdo del dicho de “Miquico”: "Préstame diez pesos hasta que me enderiese, dijo Miquico"...

Willy Martinez:
Gracias, Juan y “Chuni” por la aclaración nostálgica-cultural.

Laura Porcel de Peralta:
"Yacaré” se divertía asustándonos de gurises. Era todo un reto pasar a su lado esperando que de repente te diga: "chiquitita"... y salías corriendo sorprendida con el susto de alguna manera esperado.

Juan Pablo Blanco:
Recuerdo a la “Curucha” cuando éramos chicos en el Barrio Sur.

Florencia Fabiano:
¡Cuántos recuerdos!, qué emoción… Los leí a todos y se me llenaron los ojos de lágrimas. No soy paceña, soy bonaerense, pero mi sueño es ir a vivir a La Paz. Abrazos a todos los paceños… ¡Bravo Cultura!

Mercedes Bilbao:
¡Silvano Rodríguez! Recién descubro la foto. Paraba en la esquina de mi casa Sáenz Peña y Belgrano.

Pamela Verolin de Arlotti:
¡Uuy! la “Curucha”, siempre rodeada de perros, solía bañarse en la Curtiembre, vestida con pantalón de gimnasia arremangado y polera de strich.

Pechi Cabrera:
Yo vivía en Ituzaingó entre Italia y Urquiza cuando era adolescente, siempre veía a “Guasnai” pasar por ahí, era muy bajito y simpático. También por ahí andaba un muchacho que trabajaba en lo Frette le decíamos "el loco José" cantaba y hablaba solo. Recuerdo que una vez le regalaron una bici con bocina y volvió loco a todos los perros. Soy paceña y hace 11 años que mi cuerpo se fue pero quedaron mi alma y mi corazón.

Lucy Fábrega:
Yo viva en Sáenz Peña y Belgrano, la verdad que traen a mi mente recuerdos impensados, saludos a todos paceños y a Cultura especialmente.

Julia Antonia Álvarez Fernández:
¡Cómo no recordar a “Yacaré”!, si me parece oír sus pasos, arrastrando los pies, son personajes que los llevamos siempre en nuestros recuerdos.

Hilda Diana González:
Recuerdo el carro de don Imaz, vivían en la feria. Grandes recuerdos.

Eduardo Martín Romero:
Para Hilda González: en la época que llegaba el tren yo vivía en la estación y don Imaz con su carro llevaba los cigarrillos desde la estación hasta lo de don Carlos Fresoli, yo con unos amigos le cargamos el carro, viajábamos arriba de las cajas y las descargamos en lo de don Carlos. Como paga don Imaz nos daba un billete de $ 5 con la esfinge de la antorcha, con esa plata íbamos al cine Urquiza y a la salida comíamos unos bifes a caballo espectaculares en la Duquesita y todavía nos sobra algo para puchos.

Horacio Oscar Rodríguez:
Para los que recordamos a " Yacaré", se llamaba Lorenzo Espíndola y entre los lugares de parada que tenía había uno predilecto, esquina de calles Brown y 9 de Julio, la casa que conocíamos como “Los Bichos colorados", en el escalón grande de la puerta que todavía existe, dormía horas interminables, incluidas heladas y soles muy fuertes, así mismo vivió muchos años.

Norma Arrúa:
“Yacaré”… ¡qué lindo recuerdo¡

Cultura La Paz:
Norma… es Silvano… Yacaré era otro…

Pitty Faraoni:
Yo soy lapaceña también, cómo no recordar bien a don Yacaré y su carretilla y la “Tico” y su hijo.

Julia Antonia Álvarez Fernández:
Yo viví en calle Italia y todas las noches pasaba para la casa donde se alojaba, sus pasos eran inconfundibles, muchas veces tocaba el timbre para pedir su comida, que todos se las ofrecían con gusto; si no había nada preparado, él, esperaba con paciencia, se sentaba muy tranquilo, era digno de admiración.

Liliana Naufal:
“Silvano”, un divino, con su lata de duraznos donde le ponían la comida. Gracias por tantos recuerdos...

Asunción Tedesco:
No sé quien es pero me encanta.

Cultura La Paz:
Asunción, “Silvano” fue un personaje de La Paz, en sus años mozos fue un muy buen músico, sus últimos años los terminó en la calle, rodeado de perros amigos y durmiendo bajo los puentes.

Asunción Tedesco:
¡Silvano músico! que precioso, ahora la leo. Gracias

Blanca Classen:
“Yacaré” venía a casa con una costeleta cruda y una cebolla y me decía "acá le traigo pa’ que me lo freia y si tiene un güevito le agrega."

Mónica Graciela Monteavaro:
¡Qué lindo ver La Paz! Solo viví un poquito más de 5 años pero no olvido ese sencillo y pintoresco lugar. Me vienen recuerdos muy queridos, allí vi crecer a mis hijos y a pesar de haber pasado muchos años, mi corazón late fuerte por La Paz. Fuimos pastores de la Iglesia Bautista de calle Italia [al fondo] entre el 81 y el 86.Cariños a los Paceños...

Tere Beber:
Recuerdo que cuando era muy chica, “Silvano” llegaba a casa todos los mediodías a pedir comida y mi madre me mandaba siempre con un plato con lo que sea que hayamos almorzado, los cubiertos y pan, él se sentaba en la vereda comía y se iba. Yo le hice un poema a ese viejito tan querido por todos los Lapaceños.

José Enrique Almada:
“Chino”… como son los recuerdos, y Pedro Berón me hizo acordar de " El tape Rebel”, un hombre grandote y tranquilo que acarreaba agua a nuestras casas... cuando había unas monedas, compraba una caña “Palanca” que a cada rato, él media con esos dedos enormes del tape para ver cuánto le quedaba... esto sucedía en barrio La Milagrosa... que increíbles estos recuerdos...

Coco Beber:
“Chino”, que Silvano Rodríguez era "un buen músico", te la vendieron. Cuando el Puerto de La Paz, era muy importante como tal, pues toda la producción agropecuaria del Departamento, salía por allí, los "barqueros" como los llamábamos, se hacían la fiesta en el almacén y bar de “Canchito” Tassara, haciéndole tocar el acordeón a Silvano, que no tenía la más pálida idea. Te la cuento con conocimiento de causa. Diría un “boga”. Un abrazo.

Cultura La Paz:
Gracias “Coco” por el dato. Vos sabes que hay dos canciones, una escrita por Ángel Pascual, un hombre que es de La Paz y le compuso una chamarrita que grabó Daniel Altamirano y habla del “Silvano” musiquero, también la familia de don Linares comentaba que en sus años de mozo se arrimaba a la casa de los padres de Linares que vivían en una casita cerca del Cabayú con su dos hileras... Tendré que investigar.

Coco Beber:
Cuando escuché por primera vez la chamarrita que habla de “Silvano”, pensé lo mismo, pero tal vez tengas razón, cuando conocí a “Silvano” era tal cual la foto, sin edad, sin tiempo, alucinando. Cuando estaba borracho, con copas que le pagaban los mismos "barqueros" lo invitaban a tocar, efectivamente se trataba de una "dos hileras", que le prestaba “Canchito”, y era como te decía, parecía que era la primera que pulsaba un instrumento. Tal vez ya tenía el cerebro quemado por el alcohol y los sueños perdidos. Otra diversión de los barqueros, era hacerle creer que “Canchito” le había robado su novia, se enfurecía de tal forma que se le inyectaban los ojos de sangre y con una tablita de cajón, que guardaba entre sus harapos, y que oficiaba las veces de facón, atropellaba a “Canchito” con fines homicidas. Un abrazo de “Coco” Beber.

Cultura La Paz:
“Coco”, vos sabes que Linares también contaba que cuando era jovencito iba a su casa y compartía veladas musicales con sus padres. Te cuento que para Julio haré una exposición con todas las fotos de lugares y personajes y pondré todos los hermosos comentarios que ustedes han vertido. Ojalá puedas venir a la inauguración.

Coco Beber:
Me encantaría estar para la muestra y reencontrarme con mi historia de gurisito costero, diría Don Linares Cardozo. Trataré de estar, por favor recodármelo… Gracias

Graciela Flores:
¡Qué hermosos recuerdos de mi tan querida La Paz!, un abrazo enorme a todos los paceños. Tratare de conseguir algunas fotos de estos personajes. Es un espacio hermoso, para emocionarse…

Sol Enrique:
Muy linda la iniciativa de juntar fotos del recuerdo… Creo que nos emocionan a todos… Gracias