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miércoles, 28 de octubre de 2009

NUESTROS HEROES

EL CONSCRIPTO ANACLETO BERNARDI


Si Usted visita nuestra ciudad de La Paz, en la provincia de Entre Ríos, y pasa por la intersección de las calles Berutti y Echague, se encontrará con una casona que en su ochava tiene un monumento y una gran placa en homenaje al Conscripto Anacleto Bernardi; quizás para muchos visitantes sea un personaje desconocido, no así para los paceños y menos aún para los habitantes de San Gustavo, localidad situada a unos 25 kms. De La Paz.

Aquí le contamos algo de este valiente joven entrerriano

Anacleto Bernardi nació en San Gustavo, Departamento La Paz, Entre Ríos, el 13 de julio de 1906. Hijo de inmigrantes italianos oriundos de la región de Piamonte (Turín); criado en las costas del río, era un nadador de condiciones excepcionales.

Le tocó cumplir con el servicio militar en Marina, incorporándose a la base militar de Puerto Belgrano el 8 de enero de 1927. Por su buen comportamiento recibió el premio de ser destinado a integrar la dotación de la Fragata Sarmiento que anualmente realizaba el viaje alrededor del mundo con los cadetes que egresaban como oficiales de la Escuela Naval.

Cuando esta nave llega a puerto en el Golfo de Génova, Anacleto Bernardi se encontraba convaleciente de una neumonía y dada la coincidencia que se hallaba en el lugar el buque Principessa Mafalda a punto de zarpar para Buenos Aires - con su pasaje cubierto por 1250 inmigrantes llamados por su familias ya instaladas en la Argentina - el capitán de la Sarmiento dispuso aprovechar esta circunstancia para embarcar a Bernardi de regreso a su base para su restablecimiento, haciéndolo acompañar por el cabo Juan Santoro.

Al llegar al noveno día de navegación, avanzada la tarde del 25 de octubre de 1927 y en momentos de finalizar el primer turno de cena, mientras el segundo esperaba en sus camarotes para ser llamado, sorpresivamente sonó el clarín llamando a cubierta.

Corrió la voz: "El buque se hunde". El pánico se generalizó. Bajaron los botes salvavidas que se llenaban de mujeres y niños. Muchos desesperados se arrojaban al agua y desaparecían. En ese momento, tanto el cabo Santororo como el conscripto Bernardi se arrojaron al agua salvando familias enteras nadando hasta la costa del sur de Brasil y regresando a buscar más, logrando salvar una increíble cantidad de gente.

De pronto Juan Santororo vio cómo su amigo era atrapado por las mandíbulas de un tiburón y desaparecía. El cabo Santoro murió exactamente el 25 de octubre de 1977, al cumplirse 50 años de aquella tragedia.

Hace unos diez años con el amigo Lelio Olivari que en ese momento era maestro de música de la Escuela de San Gustavo, compusimos esta canción. La letra me pertenece, la música la hizo Lelio y hoy, se ha transformado en el Himno de la escuelita de ese entrañable pago entrerriano, la tierra del héroe que hoy recordamos.

(Hacer doble clic en la tecla play para escuchar la canción)

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