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jueves, 31 de marzo de 2011

MALVINAS... LA HERMANITA PERDIDA


Dejó sus sueños y su tristeza guardados en un rinconcito allá en el Sur.
Una delgada soledad lo abraza en este amanecer de acero
tan parecido a aquél, el de Malvinas, allá en el 82…
llovizna en su ciudad como ayer en Malvinas,
está triste, su corazón tiembla de frío….
como ayer en Malvinas.
Si, como ayer… como casi todas las noches
un tierno resplandor marino se prende en sus ojos,
una inquieta melancolía le calcina el alma,
sus lágrimas cobijan el suelo…
Y los ve venir como ayer allá en Malvinas
como perros rabiosos a quitarle la vida, mas como ayer, no lo verán llorar
y no se la llevarán de arriba
Y otra vez está allí,
el silencio no deja escuchar el ruido de los muertos,
sus amigos que caen… allí entre las zanjas,
las nubes desgranan gotas como cuentas de un Rosario
por cada compañero caído…
Busca en su memoria el nombre de cada uno de esos compañeros
y entonces los ve… allí están… enarbolando en Malvinas
una bandera celeste y blanca…
Y piensa en aquellos que volvieron y no aguantaron el olvido y el dolor
y decidieron partir a reencontrarse con aquellos
que cayeron en el sur
Pero él no quiere morir otra vez,
tiene miedo de llegar al cielo y caerse…
Malvinas… el ruido y el silencio, Malvinas… la guerra y la muerte…
Una triste soledad lo abraza en esta fría mañana de abril…

domingo, 27 de marzo de 2011

TANGOS EN VIVO EN LA CASA DE LA CULTURA

HOY, 27 DE MARZO A LAS 21 HORAS, GRAN RECITAL DE TANGOS POR EL CANTANTE DE BUENOS AIRES: ALFREDO PITTIS, NO TE LO PIERDAS... ENTRADA LIBRE Y GRATUITA.
EN "CASA DE LA CULTURA - ITALIA 1043 - LA PAZ


sábado, 26 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"JUANCHO KEROSENE"


"Juancho Kerosene", se llamaba Juan Pedro Ibañez, vendia kerosene, a mediados de los años 50, hasta mediados de los años 60. Recordemos que en esa época las cocinas y los faroles eran a kerosene, por lo tanto recorria diaramente toda la ciudad, inclusiv ...e el ejido vendiendo este elemento indispensable.

Era conocido por ese sobrenombre, pero tambien porque le gustaba mucho bailar, incansable en los bailes de Comercio, sobre todo cuando venia Gasparin en sus primeras épocas.

Hoy ya fallecido hace un par de años en la ciudad de Buenos Aires, donde queda su famila, su señora y sus hijos.

Yo podría haber sido uno de los gurises de la foto; allí están mis primos "Beto y Ricardo" y otro gurisito del barrio.


A veces, sólo a veces, cuando me invaden los recuerdos,
siento que sería necesario, más aún, indispensable,
resucitar aquellos potreros de la siesta
o los barriletes de luces y colores para derrotar la rutina y el olvido…
A veces, sólo a veces, cuando me invade la nostalgia,
vuelvo a pensar en la magia de mi barrio – niño,
con la aventura de treparnos
al ubajay que nos daba sus maduros y agrios frutos,
allí nomas, en la entrada de la Usina vieja,
mi barrio - niño, con las barrancas tan cerca… con la canchita del “Cicles”
y el encantamiento de las calles de tierra.
Las siestas y las tardes nos pertenecían,
claro… a veces nuestra madre nos llamaba
y el duende de la infancia que jugaba con nosotros
dejaba escapar un rezongo porque tenía que esperar un rato…
La madre… sin gritos, pero con firmeza llamaba:
-chicos… se viene la tardecita, se termina el kerosene…
busquen las damajuanas y a lo de Doña Manuela…-
Y, con una luz de pena en los ojitos
sabiéndonos vencidos, igual le decíamos:
-Ma… pero si ya va a pasar “Juancho Kerosene…”
-No… hoy no pasa… vamos… a lo de doña Manuela-
Y entonces, cargando dos damajuanas,
partíamos con mi hermano hacia el borde de las barrancas;
allí donde calle 9 de julio empezaba, muy cerca del río,
allí, doña Manuela nos recibía con su eterna sonrisa y su santa paciencia.
-Qué lástima que hoy no pase el “Juancho Kerosene, comentábamos.
No solamente porque nos ahorraba la caminata
sino porque el “Juancho” con su carro mágico
era una de las atracciones imperdibles los días que pasaba…
Los gurises, con el alma llena de gorriones libres,
salíamos a su encuentro… su caballo blanco, imponente…
su carruaje… el tanque… el “Juancho” con su pinta,
parecía como escapado de algunas de las películas
que pasaban “Los Faliveni” en el Cine Mayo…
y los gurises corríamos a su lado, floreciendo en risas,
el olor a kerosene, se mezclaba con el perfume
de las enredaderas florecidas… y de las naranjas maduras de don Contardi…
-Dale “Juancho”… llévanos hasta la esquina…
dale “Juancho Kerosene”… un vueltita… nada más…

Hoy, con algunos otoños en el alma,
pero con la primavera azul de mil recuerdos,
recupero tu imagen y tu oficio
y aquel duende-niño me ha devuelto,
al “gurí” que corría tras tu mágico carruaje
y con él, el sabor dulce de la nostalgia
que nos ayuda a reencontrarnos con el tiempo bendito de la infancia.

-Gurises… ahí viene el “Juancho Kerosene”… vamos…
El llamado de la madre para algún mandado…
o la presencia del “Juancho” y su mágico carruaje en la calle,
eran las únicas cosas que podían interrumpir
nuestras tardes de baldío y cielo…

viernes, 25 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"DON RAMÓN"


No me lloren,
por favor no quiero sus lágrimas,
ni siquiera vale la pena la angustia contenida.
Hoy anduve con mis pasos cansados,
me encontré con los ojos de la calle,
con las palomas del guinche del puerto,
con los gurises
pintando un cielo de mojarreros en el muelle bajo,
y en cada uno de esos seres y esas cosas
sentí la pena que dejaban al viento
por el amigo muerto…
Cada pedazo de asfalto… cada baldosa… cada árbol…
buscaban mi presencia.
y al marinero parado en la esquina
cada ruido, casi imperceptible,
le recordaba a mi bastón golpeando el suelo.
Alguna vez quise contarles
que magia tenía el andar por las calles,
el llegar a un zaguán con la mano tendida
y sentir la clemencia de un pedazo de pan.
Hoy mis ojos cansados de ocultar tantas sombras
descubrieron la luz que a veces encontraban
cuando aquellos gurises en ronda me cercaban…
-juguemos Don Ramón… que la tarde se acaba-
Por eso no me lloren, ¡a enjugar esas lágrimas!,
la muerte se ha llevado esa angustia de siglos
y una mano muy tibia, quizás la que esperaba,
ha llegado muy tibia y se ha posado en mi alma.

...

Y a pesar de estas palabras que dejó en su legado
hay un llanto en la costa y el sol se ha recostado...
por el cielo cabalgan las palomas del puerto…
y hay un grito de angustia por el amigo muerto.

jueves, 24 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"EL PORTEÑO"


A veces, resucito aquellos días
y la oscuridad de los olvidos, y los apuros de la rutina diaria,
se hacen a un lado por un instante
y recupero esos momentos de la dulce infancia,
de viento y barrilete, de trompos y bolitas,
de tas y pisingallo… de azucena y río…
La madre que desde la puerta de la vieja cocina
y aún con el delantal puesto nos mandaba a dormir la siesta…
-Si má… vamos a dormir en los catres
aquí, bajo la sombra fresca de los paraísos-
Y cuando aquella mansa carcelera se dormía,
empeñándonos en no hacer ruido,
en imaginarios caballos de sueños y travesuras
cabalgábamos hacia las blancas barrancas.
Y entonces la magia de la siesta era nuestra,
no importaban las espinas del camino,
ni el sol clavando su puñal de fuego en las espaldas,
ni el rezongo y el castigo de la madre buena al volver a casa.
Y siempre, cada siesta, al llegar a la cuesta de la antigua bajada,
estaba él, sentado a la sombra del añoso ombú,
con sus ojos vidriosos y su sonrisa lastimada…
Era aún joven, pero al mirar su rostro,
parecía que los años se le habían acumulado de golpe,
y aunque era verano… presentíamos un otoño en su alma.
Algunos lo llamaban: “Milonguita”… para nosotros era: “El Porteño”
Al vernos llegar se paraba… recuperaba la sonrisa,
se le iluminaban los ojos y nos decía:
-Gurises, cuidado con la “solapa”, que se come a los niños que atrapa-
y se reía a carcajadas…
Entonces, nosotros deteníamos la marcha y le decíamos:
-dale “Milonguita” cantanos un tango-; y él, entonces,
abría los brazos y entre un coro de chicharras siesteras
nos decía: “Es la última copa de mi vida…”,
entonces se callaba y riéndose a carcajadas acotaba:
-bueno gurises, de mi vida no, de esta tarde…”;
-Chau “Milonguita” nos vamos al río… cuídate…”
Y allí quedaba, con los brazos abiertos, con sus penitas guardadas,
pero con una gotita de ternura en sus ojos enrojecidos…
Corriendo, buscábamos la senda mezclados con los duendes de la siesta…
Mientras bajábamos… escuchábamos su voz:
-Gurises, cuidado con la “solapa” que se come a los niños que atrapa…”,
y su carcajada nos acompañaba hasta llegar a la mansa orilla
donde el agua del viejo río besaba nuestros cansados piecitos.

PERSONAJES DEL PAGO

"EL LOCO OSUNA"


Quizás, perdió sus sueños en algún recodo de la angustia.
Buscó una mirada en algún momento
pero aquellos ojos miraron el suelo,
quizás, tendió una mano esperando otra
y la volvió a recoger… sola… muy sola…
y entonces quizás, ¡ojo!, solo estoy imaginando,
su vida ya no fue suya… ni de nadie…
pasó a ser el “loco de calle”,
el que andaba los caminos confundiendo las horas,
aquél a quien un día le alcancé una moneda,
pero con el que nunca me animé
a compartir su pena…

Pantalón a media asta y alpargatas embarradas,
la espalda doblada y el pelo enmarañado
a veces te miraba, desvariando frases,
yo buscaba en sus ojos, algún sueño olvidado.

El “loco de la calle”, le decía la gente,
y muchos no entendían ese andar por la vida,
repitiendo las horas, repitiendo los días
con su bolsa de penas arrastrando una herida.

Acariciaba un perro, saludaba a las plantas,
corría tras las hojas que el viento se llevaba,
y una noche en verano, muy cerquita del río
le escuché que la luna sus cuitas le contaba.

Caminaba despacio total nunca llegaba
bailaba en las esquinas, a veces zapateaba,
se reían los niños con aquellas locuras,
y los ojos del “loco” también se iluminaban.

Un día no lo vi,… y me faltaba “el loco”,
me di cuenta ese día que lloraba la aurora,
lo extrañaba la calle, lo niños no reían,
porque faltaba “el loco”, el del reloj sin horas.




martes, 22 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"LA CHACHIRA"


Al mirar tu foto
he regresado muchos años (no quiero decir cuántos)
hacia atrás en mi vida.
y entonces, por esa magia que tienen los recuerdos
te he reencontrado…

Para que voy a mentirte,
yo te miraba de lejos y ya tenía miedo,
me mirabas con esos ojos brillosos
que atravesaban mi alma de niño
y mi corazoncito temblaba,
ni hablar si me mostrabas tus dientes,
ahí sí que agachaba la cabeza
y me alejaba…

Ahora, cuando el tiempo ha pasado
y los años se han agolpado en mi alma,
me gustaría encontrarte
en una calle cualquiera, o en esas tarde en la Curtiembre
y preguntarte:
¿Qué cruel soledad, qué sueños incumplidos,
te llevaron a caminar las calles,
mal vestida, solitaria, triste,
cargando una historia que a nadie contaste.

Recuerdo una tarde.
Te encontré en la puerta de casa.
Tus ojos ese día no tenían la fiereza de siempre, en mi alma de niño
supe que la tuya cargaba alguna pena,
recuerdo que te acerqué una taza de leche tibia, una galleta,
y descubrí en tus ojos,
el mismo brillo que a veces encontraba en mi madre.

Mira como son las cosas,
después de casi medio siglo, una simple foto
me ha hecho recordarte…
y te estoy viendo, como ayer… cuando me asustabas,
lo que son las vueltas de la vida…
hoy me arrimaría… quizás te tomaría la mano y te diría:
cuéntame de tus sueños caídos, de tus penas,
de tus esperanzas rotas… vieja “Chachira”.

PERSONAJES DEL PAGO

"14" PROVINCIAS


Entre las primeras luces de una mañana otoñal,
El viejo palanquero, trepando la barranca
caminó hacia al pueblo blanco e iluminado…

Miró al cruzar el manto verde de sauces
que cual cabellos sueltos al viento
protegían su casa y… jugaban con la mañana.

Había acomodado la palanca en su hombro
y aunque estaba acostumbrado
hoy parecía pesarle más que nunca…

Claro, los años, se le habían venido encima,
le costaba repechar la “Bajada”…
sabía además que el cigarro ayudaba a su cansancio.

MIentras subía lentamente desde un ranchito alado
que parecía estar prendido con hilos de la barranca ,
escuchó la radio del pueblo…

Se detuvo… dejó la palanca en el suelo…
y atentamente escuchó aquél chamamé.
no lo nombraba… pero sabía que era para él…

“A vos palanquero viejo de la Bajada de La Cruz,
en la noche del olvido, mi canto será tu luz;
con cinco palos de sauces le vas peleando al progreso
aunque la ganancia es poca, a vos te sobra con eso…
por eso quiero cantarte, a vos palanquero viejo
que a tu grito ¡pescadooooo!, lo irá apagando al progreso"…

Y cuentan que una mañana cuando todos dormían
vino el niño costero que habitaba su corazón sencillo,
lo ayudó a cargar su última palanca, y se fue…
el palanquero de las madrugadas partía hacia el alba de la eternidad…


domingo, 20 de marzo de 2011

PERSONAJES DEL PAGO

"MATÍAS... DE FELICIANO"


Crucé la plaza, y al llegar a Moreno y San Martín lo vi,
allí estaba, ¿cuántos años tendrá?, me pregunté en silencio…
y entonces recordé la canción:
“Tantas veces me mataron… tantas desaparecí…”
porque es así,
siempre reaparece y su figura ya es parte del paisaje del pueblo.

Su andar y su voz inconfundibles,
su saco dos talles menos, tres cuarto, su pantalón,
una bolsita en sus manos, y ese eterno pedido:
“un poquito de yerba y de azúcar… y unas monedas”.
Y uno no sabe a quién le está pidiendo
porque una cuadra antes de llegar a una casa
ya se escucha su pregón, y la “doña” ya sabe…
Matías de Feliciano.

En mis recuerdos de niño-joven
está Matías recorriendo las calles de La Paz;
y hoy, cuando ha corrido mucho el río,
cuando llevo vivida más de la mitad de mi vida,
sigue como ayer recorriendo las calles de mi ciudad…
Matías de Feliciano.

De niño le teníamos miedo,
en realidad le teníamos miedo porque lo hacíamos enojar,
reparábamos su forma de hablar y de caminar,
repetíamos sus frases y entonces…
nos corría unos metros y al darse cuenta que no podía alcanzarnos
nos echaba un “rezo” que incluía hasta nuestros tatarabuelos…

Hoy… cuando al ver estas fotos
me invade una antigua y dulce nostalgia,
pienso y me pregunto: ¿qué misterios encerrará su alma?…
¿Tendrá familia?… ¿amigos?…
¿Será que sus huesos descansan adonde lo encuentra la noche
o tendrá un lugar para olvidar las penas?
En este personaje compartido entre La Paz y Feliciano
se juntan infinitos misterios… e infinitas preguntas sin respuestas…

“Tantas veces lo mataron”
-como dice la canción-,
pero siempre está volviendo…
inconfundible su voz;
su saco dos talles menos,
tres cuarto su pantalón,
pidiendo yerba y azúcar
él va tendiendo su mano,
señores… se los presento:
“Matías… de Feliciano”.

PERSONAJES DEL PAGO

"DOÑA MARÍA... LA DIABLA"


Llegabas a tu casa con una puerta sin llave,
sentías el perfume que olía a rosas secas,
otro día en las calles arrastrando las penas,
otra vez en tu alma, galopaba la tristeza.

Y adentro de tu casa, silencio sin sorpresas,
tu vida en la rutina no tenía respuestas,
un florero vacío descansa allí en la mesa
y entonces preguntabas, ¿qué hago en esta pieza?

Tu vida está en la calle y a veces te preguntas
¿Será que el día que falte mi andar en las veredas,
y deambule mi sombra vagando en esas calles?
¿Será que alguien se apiade y le alivie las penas?

Los niños muchas veces, y casi sin pensarlo,
hacemos cosas malas y a mucha gente, daña,
y aunque nunca lo sepas hoy quiero redimirme
y pedirte disculpas, yo te he gritado: ¡Diabla!